HOME                     LINKS                       CONTACT                      

16 nov. 2012

1974





ROXY MUSIC COUNTRY LIFE.
1974. Todavía las hordas enrolladas estaban bastante influidas por el lenguaje vivencial del hippismo, que también incluía la música. Roxy Music, en ese año y en los inmediatamente anteriores coincidentes con sus tres primeras grabaciones, eran claramente una "rara avis". Su aportación entonces era mejor entendida entre las clases más pudientes (Mayfair en Londres u Hollywood en L.A.)

Este su cuarto trabajo, "Country Life", debería estar pensado no para aquellos seguidores del "Goin´to the country" de Canned Heat, si no para aquellos otros que poseían un hermoso "cottage" en los Costswolds o una chozita en Malibu. Allí los propietarios, más bien sus hijos, organizarían fiestorros donde correría el champagne y el perico...("Now you´re flirting with heroine/Or is it cocaine?/I know my place/Is here with you tonight/but not together..."Casanova"). Escucharían, sin adivinarlo entonces, como Roxy era claro antecedente del post-new vawe de Psychedelic Furs/The Sounds, "The Thrill Of It All", "Out Of The Blue", "Casanova"; como se retroalimentaban sin pudor con el glam más trotón de Mott The Hoople en "If It Takes All Night". Incluso, llegando más lejos, allá donde nadie entendería nada, sólo un difuso cocktail armónico cerca de las 4 de la madrugada, Roxy se atrevía con los primeros acordes del ritmo y atmósfera gótico (¿o más bien bolero anglo-germánico?) en canciones como "Bitter-Sweet" y "Triptych"

El único tema que me suena realmente al Roxy de entonces, el del más puro y tirano Bryan Ferry, es "All I Want Is You" allí donde hace un hermoso alarde vocal interpretando su papel de dandy.

La producción conjunta de la banda con John Punter, tan alejada de las muy brillantes y distintas de Chris Thomas en sus dos discos anteriores, es premeditadamente difusa y eso hace que la grabación a veces pierda algo de tensión. Mientras las voces, teclados y óboe crean un ambiente de base muy atractivo, las guitarras quedan muy en segundo plano. La base rítmica de Thompson y Gustafson cumple su cometido, pero más como eco que viene y va que como soporte estructurado.

La carátula, para terminar, no tiene desperdicio. En el año 1974 todavía había bosques sin deforestar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario