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15 nov. 2013

CHAPEL HILL TAMBIÉN EXISTE





SUPERCHUNK                     "I HATE MUSIC"
Totalmente lejana mi intención de ser considerado como un tipo brillante u original si, deseando acercarme cuanto más a la realidad y a verbalizar mis impresiones, utilizo un breve poema de Lope de Vega al comienzo de esta entrada:

"Tiempo, lugar y ventura,
muchos hay que lo han tenido,
pero pocos han sabido
gozar de la coyuntura"*

Y en ese intento de dar pábulo a mis sentimientos, una y otra vez escuchado el último registro de Superchunk, "I Hate Music", no puedo dejar de admitir mi muy estrecha imbricación con el grupo de Chapel Hill y, al tanto, encontrar una frase (el grupo se merece algo más que un fragmento, mejor una sucesión de versos) que refleje siquiera honrosamente mi gratitud y admiración por uno de los grandes grupos del conocido como "indie rock" americano.

Si, Superchunk han sido una parte muy importante de mi vida musical de los últimos veinte y tantos años, desde que les conocí aquel maravilloso año de 1991 (la última década prodigiosa) con su magnífico "No Pocky For Kitty" hasta esta triste actualidad de 2013. He seguido, puedo decirlo con asombro hoy, prácticamente toda su carrera musical, experiencia que en lo material se traduce en la posesión de la práctica totalidad de sus grabaciones y, más importante aun, reconozco que han conformado muy especialmente "la coyuntura" de mi (tan decisiva) vida musical. Esto es, de tiempo en tiempo, con el lapso prolongado entre 2001 y 2010 en que no hay producción discográfica del grupo, en todos aquellos lugares que aun guardan un cierto y grato recuerdo en mi memoria, en aquellos actos más propios, más enajenados por ese carácter que tengo (que se acaba en sí mismo y difícilmente se expande), y en aquellas venturas tantas veces alocadas, divertidas muchas, maravillosamente momentáneas todas, Superchunk han estado, Superchunk han sido.

"I Hate Music". Un título (un tanto melodramático y que nos les ayudará en las ventas) empleado por la banda cuando, entre otras cosas, pretenden concretar (ahí está lo verdaderamente complicado) sus sentimientos ante el paso del tiempo, la pérdida de la primera ingenuidad y la sensación de que la música "ya no significa necesariamente tanto" para una persona más adulta, comparada con la vitalidad y energía que representaba para otra de mucho menor edad. Lo dicen ellos no obstante, de forma mucho más sabia y menos exacerbada, cuando se enfrentan a las primeras líneas de la canción estrella "Me & You & Jackie Mittooo": "...can´t bring anyone back to this earth / Or fill in the space between all of the notes / But I got nothing else so I guess here we go...", por lo tanto cabe preguntarse, ¿hacía falta entonces ese título tan funesto? A todas luces, creo que no.


Y dije en el párrafo anterior "...entre otras cosas..." porque evidentemente hay en el disco muchas otras miradas que revalorizan su visión de conjunto. Amor a la vida, amor a vivir, amor a la música (no, en el fondo no la odian), el aceptar no poder recuperar lo perdido, el mantener la unión y cercanía con los protagonistas (artista y oyente), el celebrar los recuerdos de tantos años de camino juntos, optar por una cierta serenidad que seguro entenderán mejor los que ya se hartaron de vértigos. Una exposición variada de sentimientos que abarcan tonos y atmósferas de ensoñación crítica a veces, espacios y flujos multiformes, coros antiguos y miradas cómplices, movimientos corporales siempre acordes con una electricidad poética que circula inmanente por el disco, suerte de celebración y fiesta para esos amigos que les han seguido durante todos éstos años.

Desde el inicio acústico de "Overflows", con ese aire de misterio nostálgico, el "punk" reinterpretado artesanalmente de "Starting Home", la llamada de  transmigraciones fotográficas de "Breaking Down", el más originario sonido "indie" revitalizado de "Foh", el no hacer de la realidad un "stress" contínuo de "What Can We Do", la inspiración temática entre palmeras y multitudes amigas de "Trees Of Barcelona" (curiosa la querencia de la banda por las ciudades mediterráneas españolas, recuerdo ahora las fotografías interiores de Valencia en su "Here´s Where The Strings Come In" de 1995), la imposible dualidad del vacío con la riqueza instrumental de "Void", el encanto expresivo de "Low F", conversación banal de unos protagonistas que las guitarras elevan a la categoría de trascendentes, ese "Out Of The Sun",  Mac McLaughan relatando un deseo que su misma voz hace imposible de creer, "Your Theme", perfecto ejemplo de una lírica contenida y banal ("...eating obscure, looking at girls, shopping for jeans"), escena propia y típica del "mall" americano más genuino, engarzado con una instrumentación potente y de aristas oxidadas, todo sucede entre los "flashes" en blanco y negro de un parque nevado (una de las mejores portadas del año), y hace sentirse una helada aureola, casi higiénica.

Mac McLaughan (guitarra y voz principal, que conserva en toda aquella plenitud juvenil de hace veinte años) y Laura Ballance (bajo), miembros originales de la banda desde sus comienzos en 1989, junto a Jim Wilbur (guitarra) y Jon Wurster (batería), éstos dos últimos incorporados en 1992 y ya, por lo tanto, piezas más que ensambladas en la historia y sonido del grupo, han facturado un trabajo digno y honesto. Superchunk, fieles a sus principios de impulso instrumental y eléctrico, aderezado con una lírica espontánea y no huérfana de sentido generacional (también hoy, en su versión madura), trasuntos del más genuino estilo "indie rock", aquel que se conformara más bien alrededor de una serie de sellos independientes (el suyo, Merge Records, uno de los más característicos y celebrados, aun subsiste y sirve de plataforma para esta su última grabación) nos han llamado de nuevo, su voz y propuesta no han perdido un ápice de naturalidad y frescura, cosa ya difícil en grupos con tantos años a sus espaldas. Es ésta entonces una buena noticia, de aquellas que deseamos se dieran con mayor asiduidad. No dejen, pues, de recuperar una pequeña porción de la historia si es que, como es mi caso, ha sido parte importante de sus mejores momentos.

* (Rimas Sacras, glosa a las "Lágrimas de la Madalena")

10 comentarios:

  1. A buena fe que los tenia olvidados tras 10 años. me alegra conocer su resurrección. Además como voy a pasar de escuchar un disco que dedican un temazo al gran reggae man Jackie Mitoo, indiscutible señor del hammond caribeño.

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    1. Este es el segundo disco que editan desde su retorno en 2010. Ya me abres la curiosidad con la referencia a Jackie Mittoo, que desconocía. Buscaré algo de este artista.
      Saludos,
      Javier.

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  2. Bueno, como siempre, estupenda prosa amigo. Quemo adrenalina nada más leerte como preludio al temazo "Hyper Enough" que me voy a inyectar en breve de los Super...Saludos

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    1. Pues nada Antonio, que me alegro de la quema de adrenalina y del siguiente chute superchunkero,... de eso se trata.
      Saludos,
      Javier.

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  3. Un gusto leerte, Javier, como siempre, pero hoy me paso para decirte que siento no haber estado ayer en la pinchada del maestro Savoy. Como imaginarás, me fue totalmente imposible. Me ha dicho Carlos de algo en la FNAC la semana que viene para poder conocerte en persona, ¿es así?

    Un abrazo.

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    1. Ya lamentamos tu ausencia que, de seguro, podremos paliar en otra ocasión. Lo de la FNAC consiste en la presentación del último libro de Ignacio Juliá, "Estragos de una juventud sónica". Lo hará en el centro de Callao el sábado 30 de noviembre. Creo que es a medio día, ideal para después tomar unas birritas. Os confirmo a ambos la hora exacta en cuanto la sepa.
      Abrazos,
      Javier.

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    2. Por cierto, me olvidaba del dato, a la presentación acudirá Lee Ranaldo "in person".

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    3. Allí nos veremos los tres si puede ser. Un abrazo a ambos.

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  4. Magnífica entradota de los siempre bienvenidos Superchunk. Siempre efervescentes (salvo para mí en "here's to shutting up" que nunca me acabó -demasiado pulido de base para una banda que, particularmente, me alcanza su mejor tono en las melodías que extraen del distorsionado caos guitarrero-) y con esos magníficos "foolish" y, especialmente, "no pocky for kitty" en cabeza. Este "i hate music" me dejó bastante helado en principio, lo confieso y más en la comparativa con el anterior, pero poco a poco le voy cogiendo estima, sí. Abrazo guzzero.
    Pd. Y ya me has dado excusa para ponerme las "throwing things", "seed toss" y demás a toda pastilla e ipso facto, thanks.

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  5. Colega, feliciddes por el post. Por este y por otros tantos. Te diré que los conocía de oídas pero me he puesto gracias a tu texto y me encanta el disco, es excitante, arriesgado, disonante, preciosista... todo esto y mucho más. Y por ahora para mi la joya de la corona me parece Void.

    Un saludo

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