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24 may. 2016

NUEVO TESTAMENTO SIDERAL




FLASHBACK ISSUE 7                           "SUMMER 2015"
Mientras voy terminando de leer el número 7 de Flashback, editado bajo el epígrafe de "Summer 2015" (como no podía ser de otra forma, llevo retraso en el listado de lecturas pendientes), siento la tiránica necesidad de desdoblar mi personalidad. Desearía entonces caminar lentamente por la avenida de una gran ciudad portuaria, plena de palmeras de neón, mis auriculares estallando con el "New Mistake" de Jellyfish ("Spilt Milk"), y en otro escenario totalmente diferente, pero en la misma dimensión temporal, apetecería que Canned Heat y su "Goin´Up The Country" transladaran mi mente hacia un inmenso campo de cereales antes de la siembra de Junio, fuera, fuera. Sucede esta dualidad de sentimientos dispares mientras el recuerdo del canto del cuclillo se aloja en mi cerebro, lo he oído como la alarma de un ser primario que avisara de la buena nueva del campo en primavera. Pero ahora suena en su totalidad Juicy Lucy en su album ""Lie Back And Enjoy It" y los recuerdos dan marcha atrás doce años, cuando la revista Ugly Things publicó en su número 22 un monográfico sobre The Misunderstood.

Flashback es la buena noticia del Nuevo Testamento Sideral. La astronomía aparece entre sus páginas (abundantes 208 numeradas en este "Summer 2015") como aquella ciencia incaica que debería haberse ganado muchos más adeptos antes que Alan Freed tuviera nombre propio en Wikipedia. El estudio de las constelaciones desde los planetas de la Sun Records, Warner Bros, Atco, Polydor, Island, Chrysalis o Vertigo, todos ellos tienen curiosamente algún efecto esférico, no quedó preso exclusivamente en las estanterías de los primeros John Peels o de otros coleccionistas famosos. Desde mucho antes la noticia de su doctrina se ha transmitido surco a surco hasta este pequeño cuarto de Majadahonda, aquí donde el cúmulo de impresiones, después de la lectura del citado número de Flashback, tendría solo sentido si cualquier lector apretara el botón de marcha en su equipo hi-fi, y entendiera también que lectura y la escucha forman parte del mismo proceso mental. Además, Alejandro Valverde ha ganado hoy la etapa del Giro.

Llevo deseando durante toda la semana que llegue este momento, cuando el nombre de Vashti Bunyan se agrupe a los de otros artistas que fueron cabecera en los seis números anteriores de la revista inglesa y, haciendo méritos para luchar contra el olvido secular de mis muchos años, integrarlo junto a los de Mad River, Tomorrow, Mighty Baby, Trees, Blossom Toes y Sam Gopal. 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7 (el próximo número 8 de Flashback,  publicado el pasado mes de Febrero, tiene a The Koobas en el lugar de honor). Cuento con los dedos de la mano mientras me ducho a las 10 de la mañana, y el cómputo exacto y ordenado me produce un placer de mantequilla Arias y mermelada. ¿Qué revista (salvo la también británica Shindig!) puede adivinar el futuro como los etruscos leyendo en las vísceras de los grandes artistas del rock ya desaparecidos? ¿Qué líneas en blanco y negro se abren tan en colores kaleidoscópicos, cuando nos adentramos en la trayectoria de tantos nombres ilustres o arrinconados por la desidia de tanta música actual sin turbación Rolls Royce?

Vashti Bunyan, palabras mayores que elevan la altura auditiva del oyente hasta los mates de Michael "Air" Jordan, señala con el dedo índice (aquel que interviene como segundo en la cuenta de la vieja) el destino de la publicación, muestra la felicidad de la paciencia al resto de las extremidades superiores de la mano (también a sus tendones intermedios). La cantante peregrina, la odalisca de los altares de las granjas... (entra ahora Focus en el celebrado "Focus III" de su "At The Rainbow" y no puedo evitar saltar de la silla y festejar con aspas de molino el maravilloso primer riff de Jan Akkerman, ...la vida, que puto milagro...); la verdadera dama de la campiña inglesa después de Jane Austen, la que besaba tus labios después de un sorbo dorado de té. El relato de su historia es el de la búsqueda de la Última Playa del Norte, el sinónimo del "Cowgirl In The Sand" de Mr. Young aderezado de crema y de lluvia escocesa. Su "Just Another Diamond Day", (la poesía inglesa puede alcanzar insospechados niveles de engaño climatológico), desmenuzado canción a canción, letra a letra, tos a tos, curva  a curva.


El resto de los dedos de la mano (quizás empuñada en negro..., últimamente me asaltan enigmáticas imágenes de unos  Black Panthers Party norteamericanos dispuestos a la lucha...) apunta hacia otros artistas y grupos que forman parte del extenso y rico contenido del número 7 de este Flashback. A destacar el artículo sobre el pianista de jazz americano Bill Evans, su atormentada (y sin embargo tan rica) vida y la de su hermano Harry, su amplia y deslumbrante trayectoria musical, y el camino de gloria hacia un infierno sin más final que el de la consentida autodestrucción (de ambos). El reportaje sobre una banda belga (¡si, amo a Bélgica, igual que a España, países hermosamente derruidos!) Placebo, pioneros del jazz-funk continental en su versión cerveza de abadía. Raw Material, grupo inglés (del que me he hecho con su primer Lp homónimo en la última Feria del Disco, [fascinantes días de lluvia y cebada]), con su rock progresivo y sus entretenidas crónicas viajeras por la Europa de los primeros 70. Igual que con Fuzzy Duck, grupo al que mi conocida querencia post-R&B inglesa de finales de los 60 tenía reservado un palco de alumbramiento. La adquisición (en el mismo recinto que Raw Material) de su admirable y también homónimo album alegra la condena de una existencia limitada a carritos de compra y cuentas de fin de mes.

Otros artículos que, según lo voy abriendo hacen del puño cerrado feliz sinónimo de revuelta (una vez desplegado también almacén de futuras caricias), hablan de Euphoria, banda americana que desarrolló su actividad en la controvertida época del Sunset Strip californiano, o de Oriental Sunshine, combo noruego que, en escarcha escandinava, presentó en primicia a los ciudadanos de aquel país las virtudes de la música oriental, allá por las postrimerías de los años 60. Reportajes sobre antiguas revistas musicales como la americana Phonograph Record Magazine (hoy objeto de preciado coleccionismo); amén de otras grabaciones discográficas señaladas de los 60 y 70, en las que participaron músicos británicos de jazz de la mejor época del Ronnie Scott´s  de Londres, como Dave Green y Trevor Tomkins (alcanza la emoción al mencionarse su participación en varios trabajos de mis admirados Ian Carr y Michael Garrick Band); extensos artículos sobre la problemática grabación del primer "Smile" de Brian Wilson, olvidadas entrevistas a unos Jimmy Page y Van Morrison ya subidos al carro de Orión, reseñas pormenorizadas de los grandes álbumes del underground de las antípodas neozelandesas y australianas (ya tengo señaladas las referencias de bandas como Madden & Harris, el "A Toast to Panama Red" de The Master Apprentices o Buffalo).

La música de Klaatu y su "We´re Off You Know" ponen un punto y final seguido (hasta que termine su album "Hope" ) a este ensayo literario. Flashback culmina su número 7 con la usual referencia a la crítica de discos (con especial mención a la caja "Bouquets From A Cloudy Sky" de The Pretty Things y magnífica ulterior entrevista a Dick Taylor y Phil May); libros, destacando tanto el fascinante "I´ve Always Kept A Unicorn. The Biography of Sandy Denny" de Mick Houghton como el prometedor  "Ray Davies: A Complicated Life" de Johnny Rogan (el periodismo musical inglés no tiene parangón). La última página, idea común en muchas publicaciones musicales de última hornada (véanse, por ejemplo, los números publicados por la magnífica revista Karate Press), la dedican a desenterrar una joya escondida, tocándole esta vez al album homónimo de Davey & Morris, merecedor de reedición aunque, por el momento, sin intención de hacerlo por quien le corresponda. Klaatu, el grupo americano en el que muchos inocentes creyeron ver el escondrijo de unos The Beatles emigrados de incógnito (después de su separación oficial) a los Estados Unidos, cierra la sesión por hoy. Su "Long Live Politzania" será mi próximo grito de guerra en el siguiente concierto al que asista. El último acaeció durante la actuación de Jowe Head (ex Swell Maps) y sus The Demi-Monde en el club Jauja de Lavapiés, cuando exclamé etílico "Long Live Richmal Crompton". Jowe respondió desde el mismo escenario comentando que no sería mala idea "dedicarle la próxima canción a la escritora inglesa". 




6 comentarios:

  1. Solo un maestro como tú podía finalizar un texto con esa verdad que el alcohol te hizo amplificar, ja ja ja. Todos los libros de Guillermo se los leyó servidor siendo un chaval allá en Nafarroa. Una delicia leerte, Javier.

    Abrazos.

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    1. Gracias Gonzalo. Ese brindis al bueno de Guillermo permanecerá en mi memoria para siempre. Aun conservo varios de sus libros de la Editorial Molino del 59.
      Abrazos,
      Javier.

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  2. Tendre que buscar este numero aunque solo sea por Klaatu. yo paar eso de los desdoblamientos siempre pienso cuando compraba los comics de Dc dónde exuitia lo del multiuniverso 8 con batmanes y supertmanes...por todo tipo de Tierras ) solo que todo acabo con Crisis en tierras infintas

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    1. Bueno Klaatu (que gran banda) simplemente me sirvieron de acompañamiento mientras redactaba la entrada. Tus desdoblamientos están mucho más avanzados tecnológicamente.
      Saludos,
      Javier.

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  3. Con Jellyfish y Canned Heat hacia un campo de cereales, cuánta grandeza. Tus textos son siderales, Don Javier, un gustazo tenerte como amigo. Abrazos.

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    1. Muchas gracias Johnny por tus amables palabras. Mismo sentimiento por mi parte.
      Abrazos,
      Javier.

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