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11 oct. 2018

ELOGIO DE LA TABERNA




ACE                                  "TIME FOR ANOTHER"
Si el fenómeno de la imitación entre la gente menuda suele tener lugar en los patios de los colegios, en los parques públicos, también en los pasillos domésticos repletos de pegotes de pastilina y restos de pizza, la imitación que buscan los adultos tiene en los bares, las tabernas, o en algunos pubs (caso menos recurrente en nuestro país), sus lugares de manifestación más apropiada. Mientras los pequeños reflejan lo mejor y lo peor de los roles de sus mayores, policías y ladrones, vuelos planeadores de goleadores de ocasión y arrullos de princesas trenzando barbies, nosotros, los ya sin remedio, nos conformamos con imitar lo que pudimos ser y no fuimos. En todos esos escenarios, el juego y la farsa toman carta de naturaleza. Los niños se entretienen figurándose personas mayores, los mayores se recrean rememorando su juventud pasada y para ellos, para nosotros, lugares como los bares, las tabernas o, en algunos casos, los pubs, suponen el proscenio perfecto, el ambiente idóneo para la representación.

Ni en los bares, tabernas o pubs hay plantadas encinas. No podrá entonces el cliente gozar, como lo hacían los griegos antiguos, del sonido del mar cuando un viento bueno sacude sus ramas. Si tiene suerte y tiran bien la cerveza, se encuentra además acompañado por un reducido grupo de amigos y hay música en directo (ampliamos aquí el elogio del título hasta las pequeñas salas de conciertos), el adulto finge ser feliz. El pub rock, género musical que es en definitiva el protagonista tangencial de este texto, ofreció a sus seguidores la atmósfera ideal para ejercer la barra gimnástica, con sudor y bailes incluidos. La pista que antecede al escenario es la viva expresión de la fiesta improvisada, tanto más impía conforme se incrementa la ingesta de cebada fermentada, las miradas se hacen más atrevidas, las sonrisas no suelen tener muchos grados de impostura. Mejor si el grupo viste ropa de calle, algo pinturera, eso si, no sea que parezcan funcionarios abstemios, los encargados del local ya se encargan de facilitarles botellas de un tercio y toallas limpias. Después de la actuación los músicos se acercan a la barra para firmar sus discos, hacerse fotos y charlar con los clientes. Es entonces necesario un dj experto en alargar la presencia en el local de los asistentes al concierto, la música que suene en los altavoces debe prolongar la sensación de carnaval fuera de temporada.

En este entorno se movían hace algo más de cuarenta años bandas como Ace, y si el observador atento se fija en las fotografías de la portada y del reverso de este su segundo Lp, "Time For Another" (Anchor Rcds, 1976), percibirá una simulación, una más, del paso del tiempo. El suelo de madera tan desgastado, las paredes descoloridas, el tablero de los dardos, la fotografía del militar de graduación, el teléfono público, la quesera, los dispensadores de cerveza y el rondón de la barra están repletos de telarañas. Los numerosísimos pubs de Londres de los años 60, nos ubicamos en la capital británica del desaparecido Great London Council laborista, han estado prácticamente ayunos de conciertos en directo desde que las salas más conocidas, los grandes teatros y los estadios y centros deportivos acapararon los eventos de los grupos más importantes desde la aparición del Swinging London.

Los pubs vuelven a tomar entonces plena relevancia en la escena musical de los primeros años 70. El primer concierto, reconocido por los entendidos como el inicio del género, lo ofrece la banda americana de country-rock Eggs Over Easy en mayo de 1971 en el Tally Ho´ Pub de Kentish Town. Entre los asistentes se encuentra Will Birch que, impresionado por las posibilidades que se abren a nuevas bandas y otras ya veteranas (postergadas por la moda entonces imperante del sobre-producido prog-rock y el glam de lentejuelas), decide lanzarse a la piscina y formar los Kursaal Flyers. Otro de los espectadores al que reconocemos en el concierto es a Nick Lowe, miembro de unos ya escarmentados Brinsley Schwarz que, después del fracaso de su presentación en el Fillmore neoyorquino, regresan al abrigo más seguro de las audiencias del Marquee y del 100 Club. La gran mayoría de los establecimientos que siguen la estela del Tally Ho´ se encuentran entre Hampstead Heath y Regent´s Park, en el norte aun civilizado de Londres, coincidencia en las ubicaciones que no por casualidad fuerza a algunos entendidos a adjetivar el pub-rock más como un género geográfico que musical. El famoso The Hope and Anchor de Islington (todavía en activo), The Cock, The Brecknock, The Lord Nelson, The Nashville (Chet Atkins fue su primer propietario), The Greyhound en West Kensington (otra frontera, junto a Earl´s Court, territorio poblado por la numerosa colonia aussie de la época), The Red Lion (homónimo en Madrid, para el que le interese, el más antiguo pub inglés abierto en la capital y funcionando desde 1966), son referencias obligadas de la escena pub londinense.

Ace, nombre abreviado del original Ace Flash and The Dynamos, ve la luz en Sheffield en 1972. Sus dos primeros fundadores son guitarristas, Alan "Bam" King, del que ya hemos hablado en alguna entrada anterior ("VENTANAS DE GUILLOTINA, Junio 2017), miembro de The Action, Mighty Baby y Warm Dust, y Phil Harris. Alan King recluta en marzo de 1973 a Paul Carrack, teclados y voz y Terry "Tex" Comer, bajista, ambos compañeros en la última formación mencionada. A las baquetas se van sucediendo varios instrumentistas, desde el original Steve Whiterington hasta Fran Byrne, el que nos interesa en este "Time For Another", procedente de Bees Make Honey. Tanto King como Carrack son los verdaderos motores de la banda. El primero, más conocido entonces, como miembro de The Action, grupo seminal para los mod punters ingleses de la primera mitad de los 60, el segundo, ya curtido en el Continente (actuando desde los 17 años en clubs y bases militares aliadas de la entonces Alemania Occidental), verá elevado su status y consiguiente fama como músico, compositor y vocalista, hasta niveles de auténtica estrella. Ambos, que en su etapa anterior con Mighty Baby y Warm Dust cultivaban un estilo prog-rock con tintes blues, variarán con Ace hacia un r&b melódico, con guiños funk en su primer trabajo ("Five-A-Side", Anchor Rcds, 1974), más boogie y country-rock en "Time For Another". Estilos que, junto al rock revitalizado de los últimos 50, caben perfectamente en un género tan ecléctico como el del pub-rock, enemigo obstinado de todo lo que suene a prog sinfónico, glam y heavy-metal de la primera hornada.

Si el "Five-A-Side" sirve al grupo para darse a conocer internacionalmente, sin duda gracias a su canción más conocida, "How Long", número 3 en el Billboard Hot 100 de EEUU y Canadá, 20 en el Singles Chart del Reino Unido (el álbum ascendería hasta un brillante número 11 en las listas americanas), con el siguiente "Time For Another", Ace pretende seguir la secuela de este su único hit. No lo consiguen. El soft-rock producto de sus surcos, una lograda mezcla de animoso y pausado rythm & blues y baladas moduladas a lo Steely Dan, no logran convencer al principal mercado al que va dirigido, el americano. De hecho, antes de grabar este su segundo Lp, en la segunda mitad de 1975, Ace se mudan a Los Ángeles convencidos de que ese puede ser su hábitat musical natural. Paso en falso. Tampoco en el Reino Unido triunfan. Cuando vuelven a casa a finales de 1976, el grupo de referencia en la escena londinense es Dr. Feelgood, su "Stupidity" (United Artists Rcds, 1975) es el paradigma de lo que la audiencia prefiere, rock crudo en vivo, guitarras con fuzz cortante, combatividad en el escenario, música que refleje la imagen de la calle, olor de cerveza y orines. La música y la imagen que transmiten Ace, más blanda, queda en fuera de juego, aunque eso no signifique que pierdan su base de seguidores y dejen de actuar con asiduidad por el circuito de pubs.

Todos los temas del "Time For Another" de Ace (distribuidas sus obras en España por Discos Mediterráneo, una marca creada por Gonzalo de la Puerta, emprendedor musical, renombrado productor e ingeniero de sonido de Movieplay en los primeros años 70, y cuyo logotipo aparecerá en el reverso de los discos de los sellos ABC y Anchor que comprábamos por la época, justo es subrayarlo) son destacables, me gustan, me traen buenos recuerdos, bambolean mi mente hacia un estado de apacible bienestar. En la cara A, desde su primer corte, "I Think It´s Gonna Last", la seductora voz de Paul Carrack, compositor único de la canción, corretea por praderas de boogie, la instrumentación de "I´m A Man" es más beat, más percusiva, las guitarras arañan suavemente al oyente, en "Tongue Tied", el ambiente de melancolía se convierte en una preciosa balada, los riffs de guitarra de King & Harris son un prodigio de emoción, "Does It Hurt You", otra balada que mereció ser editada como single, sigue la estela del temblor, ayuda además en este corte la steel guitar del Rusty Young de Poco, en "Message To You", tema que cierra la primera cara, la percusión de Byrne marca la pauta, el tono general adelanta impactos que hasta The Rumour tardé en recuperar, los riffs de guitarra suenan naturales, nadie fuerza la puerta, se abre sola.

La cara B se abre con "No Future In Your Eyes", otra balada más, otro paso de baile lentísimo, las voces solistas de Carrack y los coros en el puente extienden la melodía hasta parques olvidados, las guitarras repiquetean como gotas de lluvia, en "This Is What You Find" sigue el tiempo pausado, el mayor juego de los teclados le otorga mayor profundidad, casi al final el tono cambia, se hace más punzante, más intenso. "You Can´t Loose" recupera el boogie, el galope de la base rítmica se hace con el mando, las líneas de las guitarras encuentran apoyos más fuzz, las voces están perfectamente alineadas con la melodía, en "Sail On My Brother", la segunda composición en solitario de Carrack, su voz no alcanza, sin embargo, la altura de otras interpretaciones, quizás el tema, algo más cansino, más difuminado, fuera más propicio para un registro coral. En el tema que cierra la cara B y el disco, "Ain´t Gonna Stand For This No More" (junto a "I´m A Man", composición de la totalidad de la banda), parece que J.J. Cale se asomara brevemente tras el cortinaje del escenario. En los riffs trotones de la guitarra se adivina su influencia, el ritmo de un nuevo boogie levanta el polvo de una carretera secundaria, es el final de un viaje que nos ha enseñado más paisajes interiores, menos aglomeración turística.

John Anthony fue el productor de este "Time For Another" (una apuesta fallida considerando el éxito de su primer "Five-A-Piece"), sin duda uno de los profesionales más prestigiosos de la época ("The Aerosol Grey Machine" de Van Der Graaf Generator, "Trespass" y "Nursery Crime" de Genesis, "For Your Pleasure" de Roxy Music...). No tengo ninguna constancia de que éste segundo álbum de Ace entrara en alguna lista, grande fue su intrascendencia en el mercado de entonces. La vida efectiva de Ace culmina un año después con la publicación de su tercer y último Lp, "No Strings" (Anchor Rcds, 1977). Su final viene a coincidir con el término del pub-rock como género musical, también con la eclosión de la escena punk, circunstancia que, como mal menor, se sirve del mismo circuito de pubs para dar a conocer su propuesta iconoclasta. El hilo argumental de Ace tiene en la figura de Paul Carrack su continuidad más visible, su posterior carrera en bandas como los Cowboy Outfit de Nick Lowe, Roxy Music, Squeeze o Mike & The Mechanics, son fiel testimonio de la caprichosa égida en el mundo de la música rock.







8 comentarios:

  1. Hola Javier:
    Pues no conocía a esta peña, asi que he buscado el disco para orilo, y realmente suena bastante bien, me los imaginaba mas cañeros por eso del pub-rock, que por lo que se ve no tengo ni puta idea de lo que es.
    El sonido lo encuentro bastante americano, muy tranquilillo, de esos que se oyen con agrado, a veces me recordaban a la forma de cantar de Paul Rodgers con sus primeros grupos.
    En fín, curioso descubrimiento.
    Saludos
    Jose

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    1. Si, suena americano, una onda que cupo también en un género tan ecléctico como el pub-rock. A pesar de sentir admiración por la voz de Carrack, prefiero la de su tocayo Rodgers, ya que lo mencionas.
      Gracias y saludos,
      Javier.

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  2. Yo solo me acordaba del primero a grandes rasgos. Son más versátiles que la mayoría de sus compañeros del pub rock, ya que como bien dices se acercan al funk e incluso en el primero hay momentos que recuerdan a la Average White Band o incluso a Steely Dan. Supongo que el problema que tenemos los anglófilos es precisamente ese: suenan demasiado americanos.

    Y el otro problema viene dado por su propia condición: todos respetamos mucho a los músicos del pub rock, pero fuera de su medio natural poca gente compra los discos. Son bandas para el directo, sus discos tienen poca garra. O eso me parece a mí, no sé.

    En todo caso tu exposición es brillante, como siempre.

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    1. Fui de la poca gente que compró los discos del género y, la verdad, me alegro de la decisión de entonces. Siempre que vuelvo a ellos tengo una sensación de inmediatez, de oportunidad no perdida. Tengo una indudablemente querencia por ese estilo. Tengo algo más preparado en la recámara que publicaré en breve.
      Gracias y saludos,
      Javier.

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  3. Yo no tuve la oportunidad de ver en directo a ninguna banda del denominado pub-rock, pero si que he podido disponer de la mayor parte de sus grabaciones.
    Para mí la mejor banda (de los menos populares) era Brinsley Schwarz, el grupo donde estaba Nick Lowe.
    Del resto (de los más conocidos dentro del género) mis favoritos son Ducks Deluxe y Ace.
    Disfruto mucho de las diversas influencias musicales en su música , esa variedad que tanto escuchas R&B , soul, country-rock o rock'n'roll.
    Después ya quedan los Dr.Feelgood, Ian Dury e inlcuso Graham Parker que tuvieron un mayor éxito en sus carreras , digamos que estos fueron los triunfadores de un género no demasiado popular, pero muy interesante como este "Time for Another" del amigo Paul Carrack, que luego también tuvo algo de éxito en su carrera en solitario.
    Buena música!!
    Saludos,

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    1. Tuve la suerte de ver a Nick Lowe y su Cowboy Outfits, en la que participaba Paul Carrack, también al Dury y sus Blockheads, Dr. Feelgood (teloneando a Police), a Graham Parker en un concierto por sorpresa que ofreció en un garito inmundo cerca de un mercado (aun recuerdo el olor a pescado...). Los Brinsleys también son una de mis bandas favoritas de aquella época, ¡como no resistirse a su música celestial! Celebro que te guste el género Jordi.
      Gracias y saludos,
      Javier.

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  4. Tampoco tenía yo controlado a ACE. Si que conocía a Paul Carrack, como es normal. Y coincido con Rick, me recuerdan algo a Steely Dan.

    "Si tiene suerte y tiran bien la cerveza, se encuentra además acompañado por un reducido grupo de amigos y hay música en directo (ampliamos aquí el elogio del título hasta las pequeñas salas de conciertos), el adulto finge ser feliz".

    He fingido ser feliz un rato oyendo a esta gente, pero sin beber cerveza, soy abstemio desde hace unos años.

    Encantado de conocer a ACE gracias a esta crónica tan amena.

    Saludossssssss

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    1. Si, tienen un toque Steely Dan, una banda que por entonces (recién pasada la primera mitad de la década de los 70) ya había publicado una buena parte de lo mejor de su catálogo.
      En fin, a mi la cerveza bien tirada (algo de lo que aquí en Madrid presumimos mucho...) me ayuda a fingir mejor.
      Gracias y saludos.
      Javier.

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