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16 dic 2024

"POR FAVOR, MÁTAME, LA HISTORIA ORAL DEL PUNK" . MCNEIL & MCCAIN (2021)

 

Si, yo era de aquellos aficionados que pensaba que el punk era un invento genuinamente británico y que, como mayor representación a nivel de personaje y de bandas, tenía a Malcolm McLaren y los Sex Pistols como referencias más señeras e identificables. Craso error el mío. Después de leer este libro de título tan ameno (trasunto de la leyenda que Richard Hell mostraba en su camiseta durante buena parte de sus actuaciones con el grupo Television) creo firmemente que me ha sido revelada la luz de la verdadera versión histórica de este género musical y, para mayor consolidación de mi nueva fe, he de manifestarles que, a partir de ahora, no habrá propósito de enmienda ni necesidad de futura absolución. O eso creo.

Antes de entrar en detalles, permítanme dos o tres puntualizaciones sobre los autores y el libro en cuestión. Legs McNeil, escritor estadounidense, redactor y cofundador del fanzine musical "Punk" (publicación esta de la que deriva la etimología del homónimo estilo), participó también en la creación de las revistas "Spin" (todavía activa) y "Nerve". Gillian McCain es una poetisa y fotógrafa canadiense, además de miembro de varias asociaciones culturales relacionadas con el diseño artístico y publicaciones poéticas. "Por favor, mátame", considerado por gran parte de la crítica como el clásico libro de referencia sobre el punk, su publicó por primera vez en 1996. Alumbrado en nuestro país por la editorial vizcaína Libros Crudos, he de resaltar la traducción de Ricard Gil y Antón López, trabajo encomiable, sobre todo porque al ser este un libro de estilo "oral narrativo" (fruto de innumerables entrevistas efectuadas a los distintos protagonistas) respeta tanto la jerga inglesa como la puntuación y la integridad de los textos originales, recogiendo así fidedignamente la voz de los numerosos personajes que transitan por sus páginas.

Seguidores del dichoso prurito de intelectualizar lo convencional, los autores rastrean numerosos restos arqueológicos entre las escenas experimentales poéticas, teatrales y cinematográficas de los primeros años de la década de los 60 en la ciudad de Nueva York. En esos años emergieron una cantidad significativa de artistas radicales de todo tipo, cruciales para el establecimiento de una nueva cultura pop, minimalista y en la que el concepto de "performance" adquiere carta de naturaleza propia. Cineastas, músicos, bailarines, poetas, autores dramáticos, actores, pintores y escultores, todos ellos conformando una comunidad (más o menos estable según las circunstancias) se lanzan a filmar, versificar, cantar, bailar, representar, originando, en definitiva, un movimiento de crítica compulsiva hacia una sociedad urbana a la que pretenden sobrepasar con su actitud rompedora y subterránea.

Solo la generosidad de los lectores me habrá permitido esta extensa presentación realizada con el único motivo de recalcar una idea clave, la expresión "punk" (enunciado moderno de un anterior término "underground" que aparece por primera vez en 1975 al publicarse el referido magazine musical homónimo) no deja de ser un término genérico que amalgama una variedad de expresiones artísticas y que tiene en la ciudad de Nueva York su centro neurálgico. Lógicamente es la música la disciplina que más destaca en el libro y aquí inician los autores la primera referencia hablando de un artista como La Monte Young, reconocido como primer compositor minimalista. Le sigue The Velvet Underground y todo su entourage mediático de la Factory warholiana. Hay espacio para disertar sobre la más lejana escena de Detroit, con el ejemplo de sus bandas seminales MC5 y The Stooges, formaciones cuyo proto-punk se utiliza como antecedente. The New York Dolls y Ramones, Richard Hell & The Voidoids, Dictators y The Heartbreakers, Dead Boys, (salvo los últimos, grupos ya genuinamente neoyorquinos) son considerados abanderados de este estilo, los primeros en su variante más glitter y glam, el resto con mayor influencia del rock clásico de Presley, Berry & Richard y también del garaje y de ciertos grupos de la "British Invasion" (The Who)

Y es esta amplitud conceptual, el hecho de considerar el estilo punk no solo como una música provocadora, sencilla, gamberra, iconoclasta (hasta qué punto los aficionados estarían hartos de la deriva sinfónico-progresiva en la que parte del rock parecía desarrollarse sería un interesante tema de debate), sino como algo abierto a toda aquella experimentación que fuera capaz de romper los moldes entonces actuales, lo que permite que bandas aparentemente alejadas como Television, Patti Smith Group, Talking Heads o Blondie, se encuentren en el texto y sean todas ellas englobadas y aceptadas en tal estilo. 

Es ahora cuando toca hablar sobre Malcolm McLaren. Personaje inquieto, avispado y oportunista (¿recuerdan una de sus más famosas proclamas, "Cash in Chaos"?) se encuentra en Nueva York a mediados de 1974 ejerciendo como "agente libre" de unos New York Dolls que meses atrás habían grabado su segundo Lp "Too Much Too Soon" sin apenas éxito. McLaren les organiza una segunda gira estadounidense llena de conciertos cancelados (resaltar sin embargo las celebradas actuaciones junto a Kiss, una banda con recíproca influencia en sonido e imagen). En el verano de ese mismo 1974 Malcolm les incorpora a los carteles ingleses del Buxton Festival y del Olympia Rock Prom de Londres (únicos norteamericanos entre una caterva de estrellas británicas consagradas como Mott The Hoople, The Faces, Humble Pie, 10CC o Kevin Ayers...) El hecho de que los Dolls tampoco despunten en aquellas citas no desanima a un McLaren ya convencido de aprovechar una oportunidad única, la de exportar a Inglaterra el ambiente candente y el furor de la escena musical que ha vivido personalmente en su etapa neoyorquina. De esa acertadísima idea surgen Sex Pistols en 1975. El apoteósico concierto de Ramones en Julio del siguiente año en el londinense The Roundhouse ante 2.000 enloquecidos espectadores y la publicación del single "Anarchy In The U.K." en noviembre marcan la pauta del nacimiento del punk inglés.

Remitámonos de nuevo al libro, reconozcamos que en el texto abunda el gore, prostitución, droga, sexo chungo, traiciones, violencia (a veces extrema), celos, envidias, el "acusica barrabás" de una buena parte de los entrevistados forma parte del juego argumental. Debo reconocer que si en unos primeros momentos de la lectura fue esto lo que más llamaba mi atención, al final, con la perspectiva de unas cuantas jornadas ya pasadas, la reflexión sosegada me llevó hacia otras disquisiciones. Resumidas: en lo estrictamente musical, la escena neoyorquina de los muy últimos 60 y primeros años 70 (localizados en sus célebres clubs, Max´s Kansas City y CBGB) conforma la auténtica génesis del punk; la variante punk inglesa, a pesar de estar más reconocida a nivel internacional, no deja de ser un movimiento inmediatamente posterior al norteameriacano; si tuviera que destacar a un personaje (el que se encuentra en boca de todos sin ser apenas entrevistado) sería el gran Johnny Thunders el que se llevaría la palma (del martirio).



Dedicado a mi hijo, JaviPeck, prestamista del libro, gran aficionado al rock y bajista del grupo Brut Vermut y a mi hermano Crosby, roquero gran reserva, además de compañero infatigable de tantas tertulias musicales, un año más.


 



12 oct 2024

"THE HAÇIENDA, CÓMO NO DIRIGIR UN CLUB".- PETER HOOK (2019)

 


Aparece este título incluido entre las últimas lecturas veraniegas y, debo confesarlo, se asomó así de repente, como de tapadillo. Buscaba algún motivo, un tema con que rellenar ese espacio en el ya prolongado vacío bloguero que me atenazaba desde hacía tiempo. Así que, por las bravas, ya está bien de vaguear, me encuentro sacando de la balda este ejemplar editado en 2019 por la magnífica editorial catalana Contra (especializada en la publicación de obras de ámbito musical)

 Al autor, Peter Hook, bajista de los extintos Joy Division y New Order, se le supone conocimiento suficiente entre los aficionados a la música. Ambos grupos, paradigma de grandes y míticas composiciones de los últimos 70 hasta la primera década del actual siglo, fueron fiel ejemplo de su buen hacer como instrumentista de contrastada técnica. Otra cosa es su calidad narrativa, pero de eso hablaremos más adelante.

Entre esos aficionados a los que me refería, será materia ya conocida la disolución de Joy Division una vez que el amigo Ian Curtis decidió apañarse por sí mismo. También la creación del sello Factory en 1978, un par de años antes en los que se publican sucesivamente sus más célebres álbumes "Unknown Pleasures" y "Closer". Las obras más conocidas y relevantes de New Order ("Movement", "Power, Corruption & Lies", "Low Life", "Brotherhood" y "Technique") serán igualmente publicadas por el sello creado por Tony Wilson en Manchester.

Y es Manchester, una ciudad en prolongada crisis post-industrial en aquellos últimos años 70, la que adquiere uno de los principales protagonismos en esta obra. Una Inglaterra que por entonces imanta desde Londres una gran mayoría de la actividad musical se ve, repentinamente, rivalizada por la urbe mancuniana. No solo es el sello Factory el que amplia su repertorio de bandas a otras de inmediato éxito, Happy Mondays, The Charlatans, Inspiral Carpets, James, The Durutti Column, OMD, A Certain Ratio. También, y tan importante como ese hecho, Tony Wilson, prestigioso empresario musical y presentador de programas de televisión, decide, de acuerdo con los miembros de New Order al completo (ellos aparecerán como socios solidarios), abrir un nuevo local, un club que sirva de palestra para dar a conocer a las bandas del sello. Ha nacido The Haçienda, así escrita con cedilla para coincidir con la numeración del "FAC 51", logotipo oficial del local.

The Haçienda intenta trasplantar en Manchester el ambiente de clubs del Nueva York de la época de los últimos 70. Locales como Danceteria, Club 57, Mudd Club, The Loft, Paradise Garage ejercen su influencia tanto arquitectónica y de diseño interior (espacios abiertos, amplios y con posibilidad de exponer varias actividades complementarias) como musical. Existe allí una curiosa mezcla entre rock y música disco, funk, soul y electrónica que encandilará a los visitantes ingleses durante sus sucesivos viajes a la ciudad norteamericana. De hecho, una banda como New Order, surgida de las cenizas de un post-punk heredado de Joy Division, toma buena nota y se convierte en abanderada del synth-pop y de esa nueva electrónica ecléctica que puntea y avista un techno-rock en ciernes. 

La obra de Hook refleja las dos etapas por las que pasa el club. La prtimera, desde 1982 hasta 1985 en la que `predominan los conciertos de bandas señeras, desde iconos como Iggy Pop y Gil Scott-Heron hasta los propios New Order, Stone Roses, Nick Cave, The Pogues, Sonic Youth, War, Húsker Dü, The Fall, Primal Scream, The Smiths, The Jesus And Mary Chain (célebre su primer concierto de Noviembre de 1985 presentando su caótico "Seventeen Minutes Feedback"), Happy Mondays, entre muchos otros. La segunda etapa, desde 1986 hasta el cierre del club en 1997, recoge un paulatino auge de los djs y sus jornadas nocturnas en las que seleccionan y pinchan la música del momento. Los djs más famosos de entonces, Graeme Park, Mike Pickering, Jon DaSilva, Dave Haslam o David Morales son capaces de crear un estilo propio "made in The Haçienda", en el que combinan un gran tipo de influencias, desde el northern-soul hasta la electrónica, el hard-funk y el techno, los teclados sintéticos del kraut y la música disco, el inmediato acid-house y el posterior rave. Curiosamente, si en la primera etapa el club pierde dinero a puertas llenas, en la segunda, sin que exista una recuperación íntegra de la inversión, si que logran recobrar la deuda en parte.

Y es que la pésima gestión económica de The Haçienda fue una de las más relevantes características en la historia del club de Manchester. Inversión desorbitada desde la compra del edificio hasta el carísimo diseño interior y equipamiento de luz, sonido y seguridad. El descontrol en la venta de entradas, abastecimiento, consumo y reposición de bebidas en la barra del bar, cocina y otros proveedores supuso el pan de cada día. Las peleas dentro y fuera del local hacen necesaria la contratación de una banda mafiosa de Manchester para hacerse cargo de la seguridad. El tráfico de drogas y las disputas entre varias bandas pandilleras para controlarlo enturbian aun más la situación. A tal punto llega el curso de los acontecimientos (sumado a la seria amenaza de la policía y las autoridades municipales para cancelar la licencia de actividad) que la dirección decide cerrar temporalmente el local. A su reapertura parece que las aguas se apaciguan pero no deja de ser un espejismo. La apertura de un nuevo bar y restaurante, el Dry, ubicado en el mismo edificio, suma y sigue con el círculo de pérdidas constantes. Números negativos que, en función de las cláusulas del contrato de constitución de la sociedad, se aprovisionan contra las millonarias ventas de los discos de Joy Division y New Order. Insuficiente en todo caso para salvar un negocio que, en prácticamente ningún momento, contó con una gestión adecuada.

La desaparición del sello Factory en 1992 anticipa el final de The Haçienda cinco años después. La grabación ese mismo año del último disco de Happy Mondays, "Yes Please!" (saludado por la crítica británica como ..."No Thanks!") supone la puntilla para el sello de Tony Wilson. La caótica experiencia de la banda durante la grabación en Barbados se encuentra animadamente descrita en el libro. Al igual que otras anécdotas narradas; las visitas a Nueva York, el caos producido por el uso del martillo neumático en el concierto de Einstürzende Neubaten, el anteriormente mencionado "Seventeen Minutes Feedback" de Jesus And Mary Chain, las experiencias con el éxtasis de Hook en Ibiza (allí se encuentra con una Nico en sus últimas horas de vida), los distintos avatares de personajes como Rob Gretton (mánager de Joy Division y New Order) o de Martin Hannett (productor de las obras más singulares de ambas bandas) concurren para hacer de su lectura un ejercicio de distracción recomendado.

Para concluir, unas breves palabras sobre el estilo y la estructura narrativa de este título. Escrito en un tono que pretende ser afín al habla coloquial del autor Peter Hook, muchas veces su discurso no deja de ser el de un gamberrete que pretende hacer cómplice al lector con sus dichos y giros callejeros, algunos de ellos muy representativos del lenguaje cockney de la época. El autor, en no pocas ocasiones, manifiesta más interés en dar cuenta de sus experiencias, atracones y desbarres festivos. Lo normal para una estrella del rock´n´roll. La inclusión en sus más de 400 páginas de los principales eventos anuales realizados por el mismo club, además de la relación de sus cuentas de explotación, ofrece al lector una mejor perspectiva del alcance de este maravillos disparate en que consistió la aventura vital de The Haçienda, seguramente uno de los clubes más prestigiosos en la historia de la música contemporánea.




14 jun 2024

"SPECIAL DELUXE, MI VIDA AL VOLANTE", NEIL YOUNG.

 


 
Comenzaré diciendo que soy de aquellos que albergan sentimientos encontrados con el artista canadiense, que he pasado de una adoración total hacia gran parte de su discografía a una situación actual en la que priva un tanto el hartazgo y el mosqueo. Parto de una realidad incuestionable, Mr. Young ha publicado un total de 14 discos desde inicios de 2022 hasta el presente mes de Junio (la gran mayoría provenientes de sus archivos, algunos de ellos absolutamente prescindibles) Este hecho me inclina a pensar que, falto de ideas e inspiración reciente, busca remover el tiempo pasado para hacer caja. Hace bien, conocedor de la inmensa multitud de seguidores que gastarán sus cuartos ante cualquier edición de su obra anterior, tira de stock y a vivir de las rentas.

Leí hace ya mucho tiempo la biografía de Neil Young ("Shakey" de Jimmy McDonough), una obra que no gustó al retratado y cuya versión final intentó torpedear a toda costa. A parte de la meticulosa (además de muy entretenida) descripción de su vida y brillante carrera profesional, recuerdo de aquella lectura, así a grandes rasgos, como McDonough conseguía transmitir una idea que, no por suficientemente conocida, venía a representar fielmente el carácter de nuestro protagonista. Un tipo difícil, de trato complejo, no pocas veces sujeto de reacciones erráticas, brutales y desconcertantes. 

En este "Special Deluxe, Mi Vida Al Volante" (Malpaso Ediciones, 2015), autobiografía del Mr. Young amante de antigua chatarra automovilística americana, tiene el autor la delicadeza de reconocer varias de esas conductas. Así, mientras va reproduciendo la adquisición de su inmenso garaje (y algún que otro perro) admite el hecho de que muchas de esas compras fueron compulsivas, antojos de un rock-star con pasta suficiente para permitirse casi todo tipo de caprichos. Lo más conmovedor del asunto reside en esa sensación de culpa que le persigue, una y otra vez, cuando relata las criminales emisiones de CO2 que ha expulsado a la atmósfera mientras circulaba con sus viejos vehículos. 


Lo más significativo del libro (a parte de sus simpáticos dibujos) radica en el desarrollo del concepto del viaje, desde su Canadá natal hasta esa California dorada de los años 60. Mr. Young recrea la imaginación del lector con las descripciones de sus primeros años en Toronto, el nada fácil entorno familiar, sus influencias musicales, los inicios en varios grupos locales, sus primeros y efímeros amores, la peregrinación definitiva a la Costa Oeste, Tierra Prometida de cualquier joven con inquietudes de progreso. Y ya en ese espacio, el lector se entretiene con la descripción geográfica de una California mítica, desde Los Ángeles, hasta Redwood, Malibú, Laurel Canyon, Santa Cruz, todos aquellos parajes por los que transita el músico poseen un protagonismo atractivo por lo pintoresco de su trazado.

El repaso que el autor hace de alguna de sus obras ha removido mi interés por varias de ellas. Las enumero: "High Flying" con The Ducks (aquí se encuentra Bob Mosley de Moby Grape), "Homegrown" (participan algunos músicos de Stray Gators), "Toast" con Crazy Horse, además de las grabaciones que componen "This Note´s For You" con The Bluenotes. No son estas obras demasiado conocidas, pertenecen ellas, salvo la última mencionada, a las ediciones posteriores del Neil Young Archives (NYA). Aprovecharé para darles una nueva escucha.

Concluyo calificando este libro autobiográfico de Mr. Young con un aprobado alto, sin llegar al notable. Reincido en que entretiene leer sus distintos avatares personales desde su originaria Canadá hasta el peregrinaje a California. También lo hace cuando explaya su memoria por las distintas poblaciones y asentamientos por los que se movió, más aun cuando evoca su carrera musical, rica en matices de todo tipo. Los aficionados a los coches clásicos (entre los que me encuentro) tendrán aquí cierto motivo de contento. Mr. Young se extiende a conciencia en la descripción de muchos de ellos. 

Destacar en el lado negativo la amplitud (casi 60 páginas al final del libro) que emplea el autor en describir su lucha contra la contaminación causada por las emisiones de CO2 en los vehículos a motor, un tostón que el autor intenta en ocasiones disfrazar con las anécdotas de un interminable viaje desde parte de la Ruta 66 hasta Nueva York. La crítica (fundada, eso si) contra las leyes dictadas por las grandes corporaciones petrolíferas norteamericanas muestra la cara más activista de Mr. Young.

En fin, Mr. Young es como es y, ya se sabe, todos los grandes artistas tienen su aquel. No seré yo quien vaya más lejos de esta apreciación objetiva y bienintencionada. De hecho, les confieso que tengo tanto apego al personaje canadiense que si le diera por publicar un disco de jotas con arreglos de sintetizadores lo compraría sin dudarlo un segundo.



 

22 may 2024

HOMENAJE A UNA BANDA LEGENDARIA.

 

"MANERAS DE VIVIR, LEÑO Y EL ORIGEN DEL ROCK URBANO"
Comienzo declarando no ser un seguidor del llamado "rock urbano", un estilo que apenas ocupó mi tiempo cuando su inicio y eclosión tuvieron efecto. Por aquellos años, finales de la década de los 70 hasta la mitad de la siguiente de los 80, mi interés estaba básicamente centrado en el tronco de la new wave y todas sus pobladas ramas. Bandas inglesas y americanas, The Jam, Ian Dury & The Blackheads, The Clash, Siouxie & The Banshees, Blondie, The Cars, The Motels, Green On Red (por citar solo unas pocas) ocupaban casi todas mis sesiones. En el lado nacional, Alaska y Los Pegamoides, Gabinete Caligari, Derribos Arias, Radio Futura, La Mode (vuelvo a citar tan solo a una escueta representación...) componían el listado de mis favoritas de aquella época. Burning, formación que se movía entre dos aguas, mantenía mi curiosidad.

Con el paso del tiempo he ido valorando la aportación de algunos grupos que entonces fueron considerados como abanderados de ese estilo. Leño, principalmente, Asfalto, Topo, Mermelada (estos últimos mejor alineados en un estilo menos rock duro y más rock y r&b). Otras bandas señeras del "rock urbano" como Barón Rojo u Obús, me producían (y lo siguen haciendo a día de hoy) auténtico repelús. De Ñu recuerdo un concierto al que asistí en mi colegio, entre 1977-78, y poco más. Coz tampoco me decían gran cosa.

Este "Maneras de Vivir, Leño y El Origen del Rock Urbano", obra de Kike Babás y Kike Turrón (publicado por BAO Bilbao Ediciones, segunda edición de 2018) consigue recuperar mi atención sobre una banda legendaria. Lo hace de forma inteligente, utilizando un equilibrio exquisito al otorgar y repartir el protagonismo de la narración entre todos los miembros de la banda, además de sellos discográficos, equipos técnicos, mánagers, productores, amigos músicos, familiares..., no todo iba a bascular alrededor de un personaje tan reverenciado como Rosendo Mercado, verdadero pilar y factotum de la formación madrileña. El libro, una biografía oral (así la califican sus autores), gana muchos enteros con esta apertura de miras y opiniones de todo tipo, a veces contradictorias.


El hilo narrativo del libro recoge, no podía ser de otra manera, la trayectoria vital de la formación, desde aquellos inicios con la salida de Rosendo de Ñu para formar Leño hasta la separación del grupo al finalizar la gira de "El Rock de Una Noche de Verano" junto a Miguel Ríos y Luz (Casal). Interesa al lector aficionado todo aquello relacionado con la grabación de la discografía de Leño, desde su primer Lp homónimo hasta el final "Vivo´83". profusas noticias y anécdotas sobre sus innumerables conciertos, desde los ocurridos en locales y entornos más cutres hasta los celebrados en grandes estadios deportivos, sus disciplinados y periódicos ensayos en los locales disponibles, las colaboraciones entre bandas. las ayudas familiares (especialmente las de sus respectivas mujeres y compañeras por entonces)

Algo que, según transcurre el texto, retiene el interés del lector es el reflejo de una época, aquella que sucede entre la inmediata muerte del dictador (1975) hasta la primera mitad de la década de los 80. Un país y una ciudad, Madrid, todavía sometidos al pesado lastre de una época nefasta y, frente a esta situación, la ilusión y el esfuerzo de una juventud que, acaso sin ser plenamente consciente de su papel, sentó las bases para conseguir mayores cuotas de libertad, no solo artísticas, también de costumbres. Esta faceta otorga al libro un plus indiscutible.

Resaltar, para finalizar, la excelente presentación del libro, no solo por su original maquetación (ejemplificada en forma de casette de la época), también por la rica aportación de documentación y multiples fotografías. Un trabajo muy digno para homenajear debidamente a una banda legendaria.


31 oct 2023

LA VIDA FANTÁSTICA EN EL SIGLO XIX.

 


Nada, no hay manera de recuperar la vida fantástica del siglo XIX, imposible hacerse a la idea de revivir una nouvelle belle-epoque transilvánica, aquel tiempo brillantemente sombrío, cuando el coincidir de dos siglos, el antiguo, supuestamente renovado después de rematar el Ancient Regime, pretendió conjugarse con el moderno, deslumbrado éste por vacuas expectativas mundanas. Aquel matrimonio mal avenido nos jodió con sus trincheras y gas mostaza. Quizás fue mejor así.

Dependemos más de la programación de las series televisivas, un miedillo repleto de efectos especiales que acecha a los paseantes ahorcados en sus teléfonos móviles. El algoritmo de marcas blancas - diseñado para acceder a la felicidad eterna - sigue ocupando el sitial del Vaticano. Apenas queda contacto con aquella naturaleza virgen y pagana, aquella que un buen puñado de escritores dominaron con su imaginación enferma. La naturaleza hoy nos somete con su más que justificado cabreo climático.

Así que si no conseguimos recobrar ese vacío cósmico, reconquistar aquellas pesadillas nocturnas de tardía adolescencia, igual nos vendía bien rehabilitar a una serie de novelistas que hicieron del horror arte. Mencionaré tan solo a algunos que aparecen en la extensísima antología (más de 1.200 páginas) que Jacobo Siruela ha publicado en su "Antología Universal Del Relato Fantástico" (Atalanta, 2022). E.T.A. Hoffman, Edgar Allan Poe, Wilkie Collins, Sheridan Le Fanu, Vernon Lee, Arthur Machen, Hanns Heinz Ewers, Algernon Blackwood, Gustav Meyrink, Franz Kafka, H.P. Lovecraft, Jorge Luis Borges, Francisco Tairo, Rosa Chacel, Silvina Ocampo, Paul Bowles... 

Excelente el prólogo que Jacobo Siruela introduce en esta edición; allí explica con detalle tanto las obras (cuentos) seleccionadas como una breve sinopsis de los autores elegidos. Me ha recordado, por su calidad e interés bibliográfico e histórico, aquel preámbulo que Rafael Llopis introdujo en el texto de su ya célebre "Los Mitos de Cthulhu. Narraciones de Horror Cósmico" (Alianza Editorial, RE 1989). Magníficos ambos.

Buen provecho.